Juan GoytisoloJunto al lector que podríamos denominar ordinario, cautivo de las aventuras de Alonso Quijano, esto es, del hidalgo manchego enloquecido por su lectura existe otro, el fecundado por esa "vitalidad contagiosa" de la que hablaba Américo Castro, poseído a su vez, como Cervantes, del poder asombroso de la literatura. El primero, aunque haya leído el Quijote, actúa -si es escritor- como ajeno a esta experiencia: lo cita quizás entre sus libros de cabecera, pero nada en su quehacer literario revela el contagio sufrido. El segundo, tras vivir intensamente la aventura de la lectura a la que convida Cervantes, se lanza a su vez a la aventura de la escritura para descubrir a la postre que cervantea sin saberlo y explora el insólito campo de juego recorrido por el maestro. No es un simple lector de la obra ni tampoco su discípulo: integra la fértil constelación literaria de los contaminados por su vitalidad creadora que, dispersos en el espacio y el tiempo, configuran no obstante la novela europea.

 

JUAN GOYTISOLO

DIALOGOS CON CERVANTES

 

     Actividades para cervantear

foro